El kitesurfista hispanoitaliano Lorenzo Casati ha alcanzado la cima del Big Air al proclamarse campeón del mundo tras una destacada actuación en el Lords of Tram, celebrado en Le Barcarès, Francia. Este logro es el resultado de su consistencia y habilidad demostradas tanto en Jericoacoara 2024 como en esta última competición del circuito GKA Big Air World Tour.
Condiciones extremas y competencia feroz
El evento estuvo marcado por vientos superiores a los 45 nudos, desafiando a los 24 competidores masculinos a desplegar su máximo potencial desde el inicio. Casati avanzó con solidez en cada ronda, destacando especialmente en las semifinales, donde se enfrentó a Andrea Principi y Edgar Ulrich. La eliminación de Ulrich en esta fase aseguró matemáticamente el título mundial para Casati, desatando celebraciones junto a su familia en la playa.
Declaraciones de un campeón emocionado
Tras salir del agua, Lorenzo Casati expresó:
"No tengo palabras. Ha sido un año increíble y ganar aquí, con mi hermano en el podio, es un sueño hecho realidad".


Una final electrizante y un podio familiar
Aunque el título mundial ya estaba decidido antes de la final, la competencia mantuvo su intensidad. Andrea Principi se llevó la victoria del evento con maniobras espectaculares, incluyendo un ContraLoop Back Roll que obtuvo una puntuación de 9,33. Casati, ya coronado campeón mundial, aseguró el segundo lugar, mientras que su hermano menor, Leonardo Casati, celebró su primer podio internacional al quedar tercero.
Dominio brasileño en la categoría femenina
En la categoría femenina, la brasileña Mikaili Sol reafirmó su supremacía al conquistar su octavo título mundial, demostrando un rendimiento dominante en todas las rondas y consolidándose como una figura histórica en el Big Air femenino.
Le Barcarès: Epicentro del kitesurf extremo
Le Barcarès se consolidó una vez más como un escenario clave para el kitesurf extremo, ofreciendo condiciones épicas y un nivel técnico que quedará en la memoria de los aficionados y competidores. La edición de este año no solo coronó a nuevos campeones, sino que también destacó la evolución y el futuro prometedor del Big Air en el kitesurf.